TRIZAS

Tiene una virtud,
son sus manos remotas.

Vuelve a veces  buscando
la roca viva
refugio de finales

y el polvoriento violín
del que brotan
crisálidas perfectas.

Por el suelo,
en oscuro desorden,
las sombras,
móviles claroscuros
mixturan
las trizas detenidas
de una máscara.