Viajar puede asimilarse a recorrer el ciclo anual, o a pretender evadirse de él, según determinantes secundarias del viaje. Pero el verdadero viaje no es nunca una huida ni un sometimiento, es evolución. Por ello dice Guénon que las pruebas iniciáticas toman con frecuencia la forma de «viajes simbólicos», representando una búsqueda que va de las tinieblas del mundo profano (o del inconsciente madre) a la luz.Juan Eduardo Cirlot, Diccionario de símbolos