CIUDAD DEL BUEN AMOR

hay cosas que no cambian,
eternas e inmutables
a través de los siglos,
son de naturaleza

y aunque el precepto mande
es tan bueno el amor...

hizo heredar las tierras
a aquellos naturales
hijos con broquel de oro,

más discretos ahora,
de otras inclinaciones
en tiempos femeninos...

y el poder de los grandes
misóginos confesos,
obnubilado sigue
por la vida hecha dogma

ante tal relevancia,
banderas de otros grandes
que enarbolan la muerte
están justificadas,
a menores en cambio
caben excomuniones
pues la Carne aun violada
ha de ser fuerte y firme