CIUDAD DEL BUEN AMOR
hay cosas que no cambian, eternas e inmutables a través de los siglos, son de naturaleza y aunque el precepto mande es tan bueno el amor... hizo heredar las tierras a aquellos naturales hijos con broquel de oro, más discretos ahora, de otras inclinaciones en tiempos femeninos... y el poder de los grandes misóginos confesos, obnubilado sigue por la vida hecha dogma ante tal relevancia, banderas de otros grandes que enarbolan la muerte están justificadas, a menores en cambio caben excomuniones pues la Carne aun violada ha de ser fuerte y firme