CUEVAS
Yo soy la mano De pulso firme y remoto trazo Que dio a la roca La perfección exacta De los perfiles. Caballos y bisontes Sobre sus brumas De siglos, de agua De piedra y aire. Bajo el enorme hueco, Sobre la bóveda Muestran Su perpetuidad. Mas esa herida Tiende a cerrarse, Bosque encantado De arquitectura. Mientras la música Del agua marca La quieta nota De la caída Crece hacia arriba, Se une en columna Majestuosa La estalagmita. El cuerpo interno Ramificado Sigue Sin detenerse Vertiendo lágrimas Que cristalizan Qué mano Ganará al tiempo, Y el pulso