Corrientes a las 11
Caminar a las 11 de la noche
por avenida Corrientes,
bares agonizantes de luz amarillenta
pálidas caras sin marcas de ilusión,
sentados muy juntos, un par de muchachos
se acarician el pelo con ternura,
un hombre de traje, desesperación y corbata
ahorcándose a cada paso, corre el último subte.
En un rincón del bar 'el ángel'
la mujer traga apurada y mira insistentemente la calle.
Yo estoy tan expuesto
que ha decidido no fijarse en mí.