La Noche avanza despacio
La voz de Gal Costa susurra
palabras incomprensibles y nostálgicas
desde el fondo de la pieza,
hay una ligera somnolencia en el aire
un atisbo epifánico parece rodearme sigilosamente.
Calma, una dulce calma discurre por mi cuerpo,
siento el tórax llenándose y vaciándose lentamente
y me invade un infrecuente silencio interior,
las voces de los infiernos se han acallado.
Es el momento esperado de la creación
de la palabra sosegada abriéndose paso
desde algún lugar desconocido,
es la noche que se da vuelta
y avanza despacio hacia mí.