Primer homo
El poeta dice: mientras sostengo este mentón milenario,
y yo apoyado en mi mano derecha,
siento un peso ancestral que me conmueve, me sobrepasa,
imaginar la infinita sucesión de padres
que me han dado ser,
pensar; en un acto imposible;
en los perversos los justos, los enloquecidos y
humanos ancestros
que me conformaron
hasta llegar al primer homo
a ese semihombre y mediobestia
que desoyendo todo discurso científico
sobre su primitivo cerebro,
en este instante, hace millones de años:
se sienta en la roca a descansar su sexo
mira la hembra acostada en la tierra
y piensa en mí:
aquí sentado, en una desvencijada silla
descansando del sexo de mi hembra
garabateando un papel/ en esta pastosa noche de verano,
mientras él, apoyado en aquella roca
sostiene absorto, su mentón casi animal.
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