Restos diurnos En el fuego circular que interminablemente todo lo consume, tan sólo quedan restos diurnos que en un último esfuerzo cargamos sobre el cuerpo para vadear el alevoso océano de la noche.
Restos diurnos
En el fuego circular que interminablemente todo lo consume, tan sólo quedan restos diurnos que en un último esfuerzo cargamos sobre el cuerpo para vadear el alevoso océano de la noche.