CEREMONIA Esgrimió la contraseña y se abrió paso, encontró el antídoto en la palabra y opuso su resistencia toda, como si continuara ilesa, avanzaba. Después miro hacia atrás y sin que nadie viera enterró la lágrima.
CEREMONIA
Esgrimió la contraseña y se abrió paso, encontró el antídoto en la palabra y opuso su resistencia toda, como si continuara ilesa, avanzaba. Después miro hacia atrás y sin que nadie viera enterró la lágrima.