EN EXTRAÑA LONGITUD
Entre los cuerpos feroces

                         de agosto

los días

        se han ido desangrando

uno por uno

bajo la aparente mirada

de este cielo.

Yo acabo de regresar

                    desde tu silencio

para quedarme

             en espera 

                      de soledad

donde soy el horario

de otro tiempo,

cuando se inicia
 
                la ósea caída

de mi sombra

sobre mi propio sueño

y puedo descifrar

                 la hora

en que los pájaros

vuelven

       a una escritura tallada

en la nostalgia

y bajo los escombros

                    de la tarde

veo como la luz recompone 

                         ceremonias,

mientras sigo

en esta muchedumbre 

                   de gaviotas

como una calle asolada,

                       sin habitantes

aprisionada y sola

en la infinita noche

que,

     aún,

           no llega.