EXTRAVÍOS DE LA PALABRA
Derramados 

sobre nuestros pasos

quemamos

        todas las huellas,
                          
Maldiciones 

           para la última palabra

y un destierro definitivo

hacia el silencio.

                  Bajo la rotación

                  de los signos,

                  la permanencia.


Una voz 

 grita

       ademanes de la mudez.

Ya no hay

presagios

         del eco.


Solamente

         lo que perdimos

nos pertenece.