OSCURIDADES
No se me ocultan

los seres nocturnos

que me habitan

y es mi mano

la que proclama

el rito de iniciación.


         Desatardece.


Ya nada de esto

se me oculta:

la certeza

de esta no-vida,

los designios conjurados

      para siempre,

una resignación

                a la mudez.



       También yo

       oscurezco.