dolían entonces las noches dolían entonces las noches la incandescencia revelando el perfil la solidez del cuerpo mentirosa aquel cielo abismado y rara vez entonces las manos ateridas alcanzando el eje de la lámpara
dolían entonces las noches
dolían entonces las noches la incandescencia revelando el perfil la solidez del cuerpo mentirosa aquel cielo abismado y rara vez entonces las manos ateridas alcanzando el eje de la lámpara