Árbol de Alejandra
a Alejandra Pizarnik
El árbol secreto hundía su enigma
a cara oscura en mi costado.
Yo era ese “árbol de otras edades”
ni el primero ni el último
cárcel templo misa ofertorio.
En él nacían ramas como jarcias
con “alas de piel verde y pájaros profetas”.
Yo era ese árbol. Los vientos sacudían
con peine de oro
la larga cabellera
y dibujaban sombras de locura y de miedo.
Árbol secreto
fuente del óleo como lágrimas,
en él la memoria deslizaba huellas
bebía su vino.
“Ahora la muchacha
halla la máscara del infinito.”