El libro de Thel
a William Blake
Aún se escuchan las voces de Thel,
danza en los valles de Har
su aliento
y las largas preguntas
estiran una nube de oro
	  y renuevan la leche del Lirio;
aquellas antiguas lágrimas de miel
arden aún sobre el helado pecho del gusano
que arrulla entre las flores su canto:
“...every thing that lives
lives not alone, nor for itsef”.