La espalda desnuda
a Roberto Juarroz
Cuando un solo ojo contempla la noche
parte la mitad del mundo;
la otra mitad
se desliza en lo invisible.
Si la curva se levanta al revés
la diferenciación se pierde en nuestra mente
y eleva su vértice
hasta quedar inmóvil,
el ser quieto
el silencio inicial
el Espacio
la oscuridad
el espectro invertido.
Es tan cierto, Juárroz,
“la espalda del hombre
está más desnuda
que su frente”.