Manhattan
a Woody Allen
Un día el Michael Pub
entornará sus puertas
y colgará el Rampone de cien años
a la entrada
para que todos vean
cómo se oxidan
sus doce clavijas
para que todos admiren
la boca del clarinete
por donde echaba poco a poco el alma
el feo judío de Manhattan
los lunes
sus noches.