Absurdo extranjero
    el nacido en ningún lugar
    
    							
    Se zambulle en los bosques
                      y vive
    
    aduce las palabras
                     quien roba las hojas
    
    							
    Lastímate en sus ramas
    que aquí
    no hay manos para las caricias
    
    							
    Una mano te desnuda
    Abre una grieta
    entre piel y coraza
    
    							
    Despintado labio
    de palabra única
    viva
    
    tu corazón sin techo
    
    							
    Hunde las manos en una hojarasca
    sin significado
    
    Busca el olor
    las humedades sin nombre
    horror o belleza
    sino palabras
    poeta
    
    							
    Festejo de lluvia
    que ayer
                 que ayer
    pozo claro
    destruido hueco              pompa
                 este olor que ayer
    
    							
    Cohabitar el impredecible recorrido de tu pecho
    luego
    
    gocemos ahora nuestro paraíso de mentiras
    
    							
    Escritura tierra
    de confesión
    salobre perversa
    páramo de fondo en que inhabitan bocas
    de luz
    y enfermedades nocturnas
    
    							
    La belleza en esos cuerpos
    cielo de la noche
    para esta ceguera infinita
    
    							
    Solo de paso
    Levantaré las solapas de mi silencio
    un asesino que estudia su cohartada
    
    							
    Estuve con ella la noche antes del naufragio
    y supimos que
    el mar... sería palabra maldita
    
    							
    Tengo un lugar para la duda
    a la puerta del pequeño infierno
    Donde comienza la luz
    se oye el leve silbido que es la muerte
    
    							
    Universo de gente sola
    habla por mí:
    
    -Mis Megalópolis nunca
    bajan sus párpados
    En sus tentáculos laten corazones ínfimos
    como un desperdicio más
    
    							
    Ojos como puñales
    claros
    luz de ojos en todos los puñales
    hebras de tiempo
    de piel ida.
    Ni bien se sufre
    Ni casi la razón empaña
    entrecruzando calles como despedidas
    
    							
    Arder
    y el fuego que nada sabe
    de cómo nos abandona
    
    nosotros humo
    madera derribada y dulce
    
    							
    Ese humo
    respira un último vuelo sobre la basura
    así también las cenizas
    creo
    serán el recuerdo antiguo de que nuestro corazón fue limpio
    mirando la ciudad desde una cáscara de nuez