30 DE MAYO DE 1453
Yo sigo. Jamás
dejará de ser mágico
el mundo. Los infieles
taparán esas imágenes
donde el oro refulgía a la luz
de las velas temblorosas;
sin embargo, no pueden
tapar el vaivén del mar,
el brillar de las doradas hojas
en este octubre. 
Sus jefes les han mentido,
hoy no han conquistado nada.