ARTE ANTIGUOa Susana ValentiEn la plaza del pueblo, el músico tocará lo que ya se conoce. No es, realmente, que se lo conozca, sino que al escuchar uno parece acordarse de algo que ya sabía desde hace mucho. En la plaza del pueblo, el músico prepara la estafa sublime. Los niños recordarán su muerte. Los que pudieron ser amantes el amor que no existirá. Él podrá enardecerlos, apaciguarlos. Pero nada les hará que no estuviera, antes, en su alma.