BAJO DE SAN JULIÁNQué delicada la punta de flecha tirada sobre la tierra seca y polvorienta; que no dice su edad, y apenas roza lo inhabitado. Apenas nos advierte que hubo hombres, que pasaron (como siempre), sin cambiar el paisaje, antes bien, lo adoraron, lo quisieron como era, y un día, aceptaron irse.