CORPUS IURIS CIVILIS
Mientras los bárbaros acechan
por la ventana, Triboniano
se apresura por los pasillos del Palacio
llevando bajo el brazo
los pesados códigos.

Justiniano lo espera.
Le encargó compilar ese derecho
ya muerto, escrito
en una lengua que ya no habla
el pueblo.

Eso a él no le importa.
Complacer al Emperador
representa éxito y dinero.
Además, con un sistema muerto
se puede trabajar mejor.
No se mueve.

Los bárbaros acechan
por la ventana.
Se codean
y se ríen entre ellos.