DESTINADO
La angustia lejana en el tiempo
no ha perdido nada
de su carnosa sustancia, todavía
mirás las piedras del camino al mar.

Te sentís
en un lugar absolutamente de sueños
donde cada cartel, cada empujón
te recuerdan que no existís muy seriamente.

Si eso duró hasta ahora, si atravesó
generaciones, puede
matarte o llevarte. Que te lleve
aún con peligro a aquéllos
que insistieron irresponsablemente
en ser felices, es mejor.

Incluido en oscuros, arbitrarios
planes, serás amamantado en sueños
por las cosas del mundo, como ellos
supieron verlas, sus parciales
visiones, su voluntad
que has heredado.

Esa útil maldad
esa inconciencia
de llenar el vacío.