EL BÁRBARO REGRESAAdiós, Bizancio. Tu riqueza se ha vuelto pobreza. Es linda, pero tengo allá mis hermanos, si es por eso, y a mí mismo. Gracias. Además, tardarás en comprender que fuiste invadida, destruída, repartida. Como una familia venida a menos. Paseo por calles con ventanas cerradas para no verme pasar. Cuando me encuentro a alguien finge no ver mi indumentaria de bárbaro, mi mugre, la sangre seca sobre mi piel. Me espera el mar, la estepa, todo lo que no sos.