EL NEGOCIO EN RUINASEn medio de las agencias de viaje y de las heladerías de Divanyolu, con sus vidrieras tapadas por el polvo y sus marcos donde florecen las telarañas, cerrado como una tumba, aparece, cada vez que camino hacia el Bazar. Está en ruinas, en medio de la ciudad sagrada, que una vez fue una ruina. Que hoy, es una ciudad cualquiera -no hay tal cosa-, que, como todos, trata de levantar su rostro al sol. Es una ruina verdadera, no como las otras, en medio de gente verdadera.