KONYA
a Jorge Isaías
¿Y si yo hubiera nacido aquí?
Alguna vez, al salir del trabajo,
subiría a la Alaettin Tepe
cuando se pone el sol,
antes de rezar. Llegaría
a casa, besaría la mano
de mi madre, recostada
sobre los divanes; y en mi pieza
me quedaría pensando, soñando

con un inmenso valle
repleto de cereales y ganado;
más húmedo, con grandes
nubes gigantescas, viajando
rapidísimo. Un valle
cuyas montañas no pudieran verse
sino andando leguas y leguas
y que la vista se perdiera
en medio de una vaga tristeza.