LOS BÁRBAROS ESTÁN ADENTRO
a Isabel Suárez
Pero ya no hay sultanes.
Occidente quiere democracia
en medio de las viejas mezquitas,
de las viejas basílicas, de los viejos
templos jónicos. Quiere
y seguirá queriendo, exigiendo
lo que quiere.

Y el pueblo recibirá esos regalos:
la igualdad, la libertad,
los mercados, el salario,
las hamburgueserías, las
palabras que las nombran.
Pero no la fraternidad, porque
la fraternidad no se regala.

Y por el obsequio le seguirán
exigiendo: que mate
su tiempo, que cambie
su música, que diga
lo que ellos quieren oír.

Y lo tendrán bien merecido,
porque estas cosas no se
aceptan como gracia. En verdad,
nadie las ha aceptado. Sólo
unos pocos. Los menos.

Se envilecen los que quisieron
dirigir a los pobres. Mejor.
Así los barrerán. y no podrán
creerlo, ellos que tantas cosas
han creído.