MONUMENTOS DE AGRA
Mumtaz Mahal sueña
entre estanques de piedra:
sueña con sus días de niña
cuando no sospechaba todavía
que iba a ser reina, sueña
que juega entre estanques de piedra.

Su esposo la ve dormida,
querría saber por qué se sonríe
si está muerta, pero a la noche
tal vez entre a ese mundo, piensa.
Tal vez pueda entrar, si el amor
es una llave para eso, pero
a la noche no puede dormirse.

A la noche sólo piensa en las cerezas
que no comió al mediodía;
sólo piensa en Mumtaz como un deseo
no satisfecho: así nunca
se le abrirá la puerta que quiere.
La puerta hecha de hojas y ramas
con una dulce penumbra tras ella.