Principio
La campanilla repica tres veces. Durante dos horas irreparables una fuente de luz modificó tus ojos delicadamente tarde. Sobre la mesa amontonada restan excusas entre nosotros. Hace dos horas el tiempo leudaba inexorable. ..... tres veces. Ahora, éste resumen de instantes; el de tu labio inferior que consecuentemente interroga la posibilidad y mi decisión. El teléfono insiste. Tu mano leve presiona mis líneas de vida y fortuna. Imperturbable acepto: cinto minutos luego al silencio del repique, el timbre será la muralla final de este laberinto. (O el principio).