Carminum III, 9 (A Lilia)
“Mientras que te agradaba 
y ningún otro joven preferido 
rodeaba con sus brazos 
tu blanco cuello, 
florecí más feliz que el rey de los Persas.” 
“Mientras no ardiste más por otra, 
y no venía Lidia después de Cloe, 
yo, Lidia, la de nombre famoso, 
florecí más brillante que la Romana Ilia.
En mí ahora reina la Tracia Cloe 
que sabe dulces ritmos y es diestra con la cítara.
No temería yo morir por ella, 
si el Hado respetase su vida.” 
“A mí me abrasa con mutua llama 
Calais, el hijo de Órnito de Turio. 
Por él consentiría yo morir dos veces 
si el Hado respetase la vida del muchacho.”
“¿Y qué si vuelve el antiguo amor 
y junta a los distantes con férreo yugo? 
¿Y si despido a la rubia Cloe 
y abro la puerta a Lidia desdeñada?”
“Aunque él es más hermoso que una estrella 
y tú más voluble que el corcho 
y más irascible que el impetuoso Adriático 
contigo querría vivir, contigo moriría gustosa.”
Traducción Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar, 1981