Carminum I, 23 (A Cloe)
Me evitas, Cloe, como el cervatillo 
que por desviados montes busca 
a su asustada madre, no sin vano 
temor del aire y del follaje. 
Si se agitan al viento las hojas del espino 
si los verdes lagartos hacen que cobren 
vida las zarzas, siente miedo, 
su corazón tiembla, y sus rodillas. 
Y, sin embargo, yo no te persigo, 
como un tigre feroz o un león Gétulo,
para hacerte pedazos. Sólo quiero 
que dejes de seguir a tu madre, 
pues tienes edad ya de seguir a tu esposo.
Traducción Luis Alberto de Cuenca y Antonio Alvar, 1981