BOMBARDEO
Caían los barriletes regresaban todos juntos envueltos en llamas con sus colas de trapo de sábanas del cielo desde donde alguna vez abrazados a un oso nos besaron la frente y susurraron al oído buenas noches hijo que descanses Caía la noche vidrio roto desde una muy alta claraboya y caía el sol de mayo entre la sangrienta melena de ese roble también la lombriz en el territorio de aquel bagre y la espera en vano el vano regreso la tarde colgando del anzuelo y entre las manos un tazón con leche hirviendo y miel sobre una tostada casi negra y ese tufo entre las uñas a lata a tierra a humo a pez ausente y aparecían de pronto los perros de la infancia para echarse al lado nuestro y nos olían el miedo y nos lamían y luego por fin el silencio al fin el silencio poder dormir dormir un poco o para siempre (Buenas noches compañeros buenas noches)