BOMBARDEO

Caían los barriletes  
regresaban todos juntos  
envueltos en llamas  
con sus colas de trapo  
de sábanas del cielo  
desde donde alguna vez  
abrazados a un oso  
nos besaron la frente  
y susurraron al oído  

buenas noches  
hijo  
que descanses  

Caía la noche vidrio roto  
desde una muy alta claraboya  
y caía el sol de mayo  
entre la sangrienta melena  
de ese roble  
también la lombriz  
en el territorio de aquel bagre  
y la espera en vano  
el vano regreso  
la tarde colgando del anzuelo  
y entre las manos un tazón  
con leche hirviendo y miel  
sobre una tostada casi negra  
y ese tufo entre las uñas  
a lata a tierra a humo  
a pez ausente  
y aparecían de pronto  
los perros de la infancia  
para echarse al lado nuestro  
y nos olían el miedo y nos lamían  
y luego por fin el silencio  
al fin el silencio poder dormir   
dormir un poco o para siempre    

(Buenas noches  
compañeros  
buenas noches)