EN EL FONDO DE CASA
Analía come una mandarina al sol Victoria peina a sus muñecas Valentín rompe las plantas con la pelota Y allá abajo a la sombra del tilo en un camino casi invisible un puñado de hormigas desarma una cigarra Le sacan las alas dos pequeños arcos iris dos velas tornasoladas van separándose del abdomen verde que también se escapa de sus propias patas mientras la cabeza de ojos negrísimos mira cómo lo destrozado de alguna manera sigue caminando ¿Y quién cantará ahora por nosotros en febrero? Valentín sigue rompiendo las plantas y grita gol Victoria ha dejado una de sus muñecas en el piso Analía tiene en su mano unas semillas dulcemente agrias entre las cáscaras de la tarde