MALENTENDIDO FASHION
A la revista Gente
Cuando decíamos: ¡Que se venga El principito! No queríamos decir: ¡Que se venga el principito! No era al Andrés que reclamábamos Era al que dibujaba boas tragándose elefantes y sombreros Al de los baobabs al del planeta en el que crecía solamente una flor Pero El principito no vino y llegó el Andrés Que volaba como Saint Exupéry pero no volaba como Saint Exupéry ni dibujaba boas tragándose elefantes y sombreros