PUERTO MADRYN
Como una Moby Dick de acero el Canberra nos derramó en la explanada Luego el abrazo de la gente el griterío un hogar un plato de guiso un poco de vino el ruido del chorro del sifón y los ojos encendidos de una chica Partimos al atardecer Lentas algas se amontonaban en la orilla