SANOS Y SALVOS
Podemos llegar a suponer que no hay tiempo ni distancia que derrote a la memoria ¿O acaso hemos regresado hemos salido del infierno o acaso el amor anduvo haciendo el odio para que nazca esta ternura de añorar a lo monstruoso? Porque están crepitando sombras en el crepúsculo de la salamandra Fantasmas de humo que nos nombran Llamas que nos llaman Hasta que una mano nos toca el hombro y nos rescata y nos hace darnos cuenta que el café está frío y afuera llueve y la gente va y viene como si nada