ÚLTIMA CARTA
Sobre la plancheta de reglaje del mortero escribe Aquí no hay álamos Ha visto a la muerte comiéndole el brazo al soldado Santos Ha visto la cara desnuda de aquel que fue Juárez alguna vez y ahora escribe querido Pablo Su garganta exhala fantasmas de niebla alaridos de la vela que lo alumbra (ángel de cera ala tuerta que crece que pinta sombras en la piedra) y el soldado Raninqueo escribe inocencias de otros fuegos ternuras ya perdidas habla de tía-abuela de una cajita de música no entregar Carhué al huinca escribe Afuera el vivac es una toldería arrasada