CONJURO EN AIGÜES MORTES
Quien se sabe cieno
envidia al aire
Jack LandesEn los cenagales del alma se pudren los deseos que no alcanzaron su destino. Para evitar que el fluido transparente se vuelva turbio, una palabra no basta, tampoco una piedra. Pero tú tienes memoria de fango, agua estancada en el hueco de un corazón fugitivo, el sueño oscuro de una ciénaga: ¿por qué atravesarla como una araña? ¿por qué no hundirse despacio como aquel reptil que conoce los rincones de cada pérdida?