EL ALQUIMISTA Y EL JUDÍO

True Poems flee –
E. Dickinson

El alquimista:
¿PUEDE haber poesía en cristales rotos o en dos sombras que amalgaman auroras con el azogue de fosas en el agua?
El judío:
La poesía es una voz son palabra. El Dolor es un viento que florece: no se le entiende pero se le ama. Tengo miedo al río de mayo que arrastra soles agonizantes hasta el cruce de Turner y Honfleur
El alquimista:
¿Quién vio un corazón amarillo cuando el dolor descarga? Morada es la carne y sangre de los hombres que buscan oro pero sólo encuentran heridas y humo, coronas y cenizas en el hueco vacío de sus manos.
El judío:
¡Silencio! Oro, rosa y espina es lo mismo. El verdadero oro no es de nadie. La verdadera rosa no es de nadie. La espina pertenece a todos.