SINTAXIS DEL ESPACIO

      No puedo dejarte así: rendida y exhausta.

      Con un enjambre de besos daré rubor a tus labios. Haré que tu cabello sea anémona ardiente. No esperaré a septiembre para derramar mi verso blanco por tu pecho. Solo cuando superes el perverso examen que hay entre tu cuerpo y mi cerebro podré descansar del dolor que se refleja en el espejo y resurge como fénix agitado con la mano. Hay en ti un espacio que es un incendio (no lineal ni topológico): incendio que completa de ceniza el laberinto imaginario del hombre.