DELANTE DE MÍ
Delante de mí están tres adolescentes bailando danzas de vientre conscientes de su natural vitalidad. A mi lado un joven moreno bien vestido contempla la misma escena y fumamos juntos como descosidos y se escapa el humo de nuestra entrepierna. Y yo pensando dudando si ofrecerle otro cigarro y si no hablase mi lengua y si pensara que soy maricón y si recordase velos en Tetuán. Ahora sigo pensando en el patetismo de nuestra situación en la imposibilidad de la comunicación unos porque todavía son Sur otros porque han perdido el Norte.