DELANTE DE MÍ

Delante de mí
están tres adolescentes
bailando danzas de vientre
conscientes de su natural vitalidad.

A mi lado
un joven moreno bien vestido
contempla la misma escena
y fumamos juntos como descosidos
y se escapa el humo de nuestra entrepierna.

Y yo pensando
dudando
si ofrecerle otro cigarro

y si no hablase mi lengua
y si pensara que soy maricón
y si recordase velos en Tetuán.

Ahora sigo pensando
en el patetismo de nuestra situación
en la imposibilidad de la comunicación
unos porque todavía son Sur
otros porque han perdido el Norte.