EL DÍA QUE NACÍ
El día que nací se citó la muerte con mi llanto ahogado en sangre para que no se izaran de nuevo manos asesinas. Pronto aprendí lo que es morir. Mataron a mi madre recién parida. Asesinaron la selva y su agonía. Ahora soy mercenario de calaveras, busco mamás con vientres prominentes para que los que van a nacer no sepan su suerte.Freetown, 30 -01-99
Boy se murió sin nombre. Con nueve días. Era el herido más joven de esta guerra. Nació en el barrio de Wellington el 20 de enero. Su madre, embarazada de nueve meses, se hallaba en casa junto a tres parientes cuando explotó la granada. La metralla segó las cuatro vidas. La de todos, menos la de Boy. La mamá, muerta en el acto, quedó varada en medio de un gran charco de sangre y con la barriga abierta de par en par. Un vecino, ayudado de un cuchillo, practicó unos cortes, rompió la placenta con mimo y sacó el niño a la vida.