ELLA VIVE EN EL AAIÚN
Ella vive en El Aaiún y sus pupilas son color azabache como los manantiales que calman su sed; su cristalino lechoso amarillento como el mineral de fosforita que se extrae del Sahara español. No sabe que su tierra desértica acrecienta la distancia con su hombre que carga fosfoyesos en la planta de Fertiberia que alimenta manantiales de fresas.