ELLA VIVE EN EL AAIÚN

Ella vive en El Aaiún
y sus pupilas son color azabache
como los manantiales que calman su sed;
su cristalino lechoso amarillento
como el mineral de fosforita
que se extrae del Sahara español.

No sabe
que su tierra desértica
acrecienta la distancia
con su hombre
      que carga fosfoyesos
      en la planta de Fertiberia
      que alimenta manantiales de fresas.