FRIEDHOFE
La estética de los cementerios sin nombres reside en el misterio de sus víctimas, civiles y soldados desconocidos, que forjaron la memoria del mundo, poblado -hoy- por viejos senadores vitalicios que ni siquiera se dignaron en cavar tumbas - usaron los mares australes - para los desaparecidos, como lo están hoy los nuevos dictadores - por supuesto de muy diferente manera - bajo el manto de las redes digitales. Estos genocidas sin nombres matan -por ejemplo- cientos de nigerianos por un litro de petróleo.El 17-10-98 A. Pinochet fue detenido en Londres.
El 20-10-98, al menos quinientos nigerianos anónimos murieron en una explosión de petróleo, cuando intentaba recoger gasolina de un oleoducto roto de la Pipeline & Product Marketing Co. Los heridos no querían ir a los hospitales por miedo a que el régimen militar- cuyo presidente es el general Abdusalam Abubakar- les encarcelara por robar petróleo.