HAY ALUMNOS...
Hay alumnos de los que no sabrás nunca nada. Hay alumnos de los que nunca aprenderás su nombre. Hay alumnos a los que recordarás con sus caras infantiles eternas fijas en los quince o en los veinte años. Hay alumnos que me asombraron con su animosidad con su expresividad con su disgusto o no se sabe qué ante la deforestación de la Amazonia y sin embargo nunca quisieron decir nada sobre las atrocidades del hombre. Ahora pasados los años me los encuentro sonrientes con las caras un poco más viejas unas reconocibles otras no tanto y pienso que tal vez fui lo bastante bueno como para que hayan crecido libres de mi contaminación.