HAY ALUMNOS...

Hay alumnos de los que no sabrás nunca nada.
Hay alumnos de los que nunca aprenderás su nombre.
Hay alumnos a los que recordarás
con sus caras infantiles eternas 
fijas en los quince o en los veinte años.

Hay alumnos que me asombraron
con su animosidad
con su expresividad
con su disgusto
o no se sabe qué 
ante la deforestación de la Amazonia
y sin embargo nunca 
quisieron decir nada 
sobre las atrocidades del hombre.

Ahora
pasados los años
me los encuentro sonrientes
con las caras un poco más viejas
unas reconocibles otras no tanto
y pienso que tal vez
fui lo bastante bueno
como para que hayan crecido
libres de mi contaminación.