HAY COSAS QUE NO DEBERÍAN CAMBIAR
A la velocidad del rayo sin democracia nos planifican la viabilidad del futuro los cambios del progreso deciden lo obsoleto en beneficio del mercado de consumo. En una oficina cualquiera del sistema me lamento de las cosas que nunca deberían de cambiar. Cosas como los sellos de correo como el pan recién hecho del tendero como el amor a los niños y la cartera se enfada sin saber y la tendera se sonríe sin pensar y los niños juegan sin aprender que los cambios no siempre son buenos Y yo me quedo pensando en si no seremos ya una especie en peligro de extinción.