HAY COSAS QUE NO DEBERÍAN CAMBIAR

A la velocidad del rayo
sin democracia
nos planifican
la viabilidad del futuro
los cambios del progreso
deciden lo obsoleto
en beneficio del mercado de consumo.

En una oficina cualquiera del sistema
me lamento de las cosas 
que nunca deberían de cambiar.

Cosas
como los sellos de correo
como el pan recién hecho del tendero
como el amor a los niños

y la cartera se enfada sin saber
y la tendera se sonríe sin pensar
y los niños juegan sin aprender
que los cambios no siempre son buenos

Y yo me quedo pensando
en si no seremos ya
una especie en peligro de extinción.