Bernardo Reyes
|
|
| PALABRAS PRELIMINARES
Presentación Soy un poeta de Temuco. De otro Temuco diferente al de Neruda o al de Jorge Teillier, o al de Juvencio Valle. Incluso del transitorio Temuco de Gabriela Mistral. Santiago, Chile
Las nubes De Pájaros de contrasueño, 1990
DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS Nació en Temuco, Chile, el 18 de septiembre de 1951. Sus estudios secundarios los realizó en Temuco. Cursó algunos años de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Técnica, sin llegar a finalizarla. Se procuró un par de títulos técnicos con los cuales se ganó la vida por varios años. Libros publicados Poesía
Ensayo
Premios y distinciones
Realización del tren de la poesía En los años 1994, 1995, 1996, 1997, 1998, 1999 y 2001 Bernardo Reyes ha sido el Coordinador General del "Tren de la Poesía", que es la denominación con que se agrupan una serie de actos de homenaje para conmemorar la muerte de Pablo Neruda en la ciudad de Temuco y en otros sitios de la región. Uno de estos actos es el "Tren de la Poesía" que ha consistido en poner en funcionamiento una locomotora a vapor de comienzos de siglo, tirando a algunos viejos coches, por una línea ferroviaria en desuso y que era la ruta que Neruda hiciera frecuentemente acompañando a su padre, el conductor de trenes José del Carmen Reyes. Los pasajeros son escritores venidos desde los mas distantes sitios del mundo y del país, los que junto con autoridades de gobierno y de educación, los cuales durante el recorrido participan activamente e interactúan, ya sea leyendo textos poéticos o conversando con los múltiples escritores invitados. Los datos biobibliográficos fueron extraídos de Cervantes Virtual |
Bernardo Reyes |
|
|
![]() |
| SI HUBIERA AL MENOS UN TELÉFONO |
Si hubiera al menos un teléfono, un número de una calle, una señal en el viento, un ángel amigo de los mensajes. Si hubiera un humo azul en el horizonte, una luna diluyéndose en el amanecer, una galaxia recién naciendo en la constelación de los ojos. Si hubiera al menos una palabra, un murmurar de alas, un refrescar de amanecer, un silencio entre dos miradas. |
![]() |
| EL ABISMO ES OTRO SUEÑO DESDE DONDE SE CAE A UN ABISMO QUE SE SUEÑA |
Y si uno dice que no cree en Dios o, para negarse, hundiéndose en el fango del olvido, muerde sus labios hasta sangrar, y, como agua cayendo ladera abajo de los labios, la sangre corre hacia la tierra como llanto hacia la madre, y, entonces, qué. Y si uno el deforestado, el océano sin peces, el sin risa, se declara inexistente? Será que entonces el abismo es otro sueño desde donde se cae a un abismo que se sueña? |
![]() |
| OLEAJE CON ESPUMA Y ESPERANZA |
Los ecos corren tras la montaña, ruedan estrellas cielo abajo. La sábana húmeda del amanecer sostiene los sueños de dos desconocidos a punto de nacer: furia de alacranes reprimidos; ausencia de piel tibia y abrazos que no se abrazan. En la frontal usurpación de almas sólo la bandera de una mirada podría establecer sus dominios: el recuerdo de un oleaje con espuma y esperanza; unos ojos que siempre se buscaron y que jamás se encontraron. ¿Se puede memorizar al mar? |
![]() |
| COMO UNA ESTRELLA SOÑANDO A NACER |
IEs por la arena sosteniendo una primera piedra que se construyeron las pirámides, y los sueños de escalar esas pirámides, y el ansia de señalarle al sol que sobre esa arena era posible construir la cruz de los abrazos. Qué sabe el sol de montañas o pirámides, mínimos accidentes opuestos a la horizontal de los desiertos. Como los peces en los ríos cazando mosquitos al atardecer, o como un aerolito saltando desde el océano negro de la bóveda infinita. ¿Un pavo real de estrellas es el sol? ¿Una suma de cascadas? ¿Multitud de orgasmos inversos? ¿Relámpagos reencarnados?IICon una escafandra me sumo en el sol. Corales de sombras me salen al encuentro. Peces negros devorando peces negros. Todo lúcidamente incomprensible como un libro cerrado en un sótano oscuro. Ciego uno. Ciego y sin esperanzas, se diría. Como una estrella soñando a nacer. |
![]() |
| UN PLANETA LLAMADO PAUL SCHAEFFER |
Un planeta llamado Paul Schaeffer, llora en su laberinto recordando al sol, abortado ya del aire, como un asmático en espera de la madrugada. Y luego, la señal que no llega: el agua sexual en su despeñadero, hacha en mano, deforestando los montes deforestados del corazón, como en Nicaragua, o en Guatemala, cuando los ríos desmadrados arrastraron niños que la vida reclamaba y desde una ribera precaria sólo cadáveres de niños podían verse flotar, lejos de la ternura, camino hacia la mar. |
![]() |
| ISLAS FLOTANTES |
En la tierra de los cielos, nubes blancas, grises o negras, como islas flotando en un océano de aire, y Dios un poco molesto en su trono de sueños, desde donde la imagen de su amada es interrumpida, aquel conocido rostro verdeazulado y oceánico en cuyas aguas puede verse a sí mismo, inconmensurable y mínimo, allá abajo, en la patria de los duendes y la esperanza. |