Marcelo di Marco

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PALABRAS PRELIMINARES

Mi relación con la poesía

Creo en la poesía. Creo en la fuerza de la poesía, y trato de acercarme a ella con sumo respeto en cada nuevo poema que intento. Para comprender qué significa ser poeta -para serlo algún día, quién sabe-, habría que empezar por mirar las cosas con los ojos de un chico. En este mundo gobernado por la tele, el bingo y las hamburguesas, la sencillez y el candor son esenciales para mantener despiertos el corazón y los sesos. Si no, ya podemos ir sacando tranquilos el carnet de este club de zombis.

La poesía actualiza constantemente la opción esencial del hombre: o el reino de la cantidad o la mirada que descorre el velo de lo aparente. En este sentido pienso que el poeta y el tecnólogo rara vez se pondrán de acuerdo, y no porque uno sea más inteligente o más bueno que el otro. Sucede que sus maneras de mirar son diametralmente distintas: siempre habrá un poeta que mirará el mar, amándolo; y siempre habrá un tecnólogo que mirará ese mismo compuesto de hidrógeno y oxígeno, calculándolo.

DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS

Nacido en Buenos Aires, Argentina, el 18 de octubre de 1957.

Libros publicados

  • En lugar de Letradura (poesía; Buenos Aires, Oliverio, 1983).
  • La traducción y seis poemas (poesía y cuento; Buenos Aires, Xul, 1985).
  • Una temporada en Babia (poesía; Buenos Aires, De la Flor, 1988).
  • El viento planea sobre la tierra (poesía; Buenos Aires, Último Reino, 1990).
  • Televisión y verdad (ensayo, en colaboración con Noemí Pendzik; Buenos Aires, Fundación Las Patas de la Mentira, 1994, reeditado por CTERA . SISS).
  • El fantasma del Reich (cuentos; Buenos Aires, Sudamericana, 1995).
  • Taller de corte & corrección. Guía para la creación lite raria (ensayo; Buenos Aires, Sudamericana, 1997, reeditado en 1998).

Antologías

  • Antología de la nueva poesía argentina (poesía; Buenos Aires, Editores Cuatro, 1980; compilador: Daniel Chirom).
  • Poesía entre dos épocas (poesía; Buenos Aires, 1985, Sátura; compilador: Fernando Kofman).
  • Nueva poesía argentina durante la dictadura 1976-1983 (poesía; Buenos Aires, 1989, reeditado en 1992, Calle Abajo; compilador: Jorge Santiago Perednik).
  • Andá, contáme a Gardel (narrativa; Buenos Aires, 1991, Ediciones de Buenos Aires - FM Tango; compiladores: Horacio García y Mario Fontana.
  • El textonauta. Aventuras para lectores del fin de siglo tomo I (Buenos Aires, 1994, Troquel; compiladoras: Graciela Komerovsky y Noemí Pendzik).
  • La gallina degollada (narrativa; Buenos Aires, 1994, Del Dock; compilador: Vicente Battista).
  • 70 poetas argentinos: 1970-1994 (poesía; Buenos Aires, 1994, Plus Ultra; compilador: Antonio Aliberti.
  • El textonauta. Aventuras para lectores del fin de siglo tomo II (Buenos Aires, 1995, Troquel; compiladoras: Graciela Komerovsky y Noemí Pendzik).
  • La Casa y los Poetas 1994 (poesía; Vicente López, 1995, Fundación Rómulo Raggio).
  • El libro de los premiados (narrativa; Buenos Aires, 1996, Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos; jurado: Isidoro Blaisten, Abelardo Castillo, Griselda Gambaro, Mempo Giardinelli, Angélica Gorodischer, Pedro Orgambide y David Viñas).
  • Poesía siempre (poesía; Buenos Aires, 1998, Troquel; compiladoras: Graciela Komerovsky y Noemí Pendzik).

Premios y distinciones

  • Primer Premio de Poesía (con Leopoldo Brizuela), Ateneo del Rotary Club de Caballito, Celebración del Cuarto Centenario de la Fundación de Buenos Aires. Jurado: Ángel Mazzei, Horacio Ratti y Elías Carpena. Poema premiado: “Kafka” (1980).
  • Seleccionado para antología de cuento “Andá, contáme a Gardel”, Ediciones de Buenos Aires / FM Tango. Antólogos: Mario Fontana y Horacio García. Cuento premiado: “Mano a mano” (1991).
  • Mención en cuento, finalista del Premio Más Allá, Círculo Argentino de Ciencia-ficción y Fantasía. Jurado: Tarik Carson, Martín Salías y Horacio Moreno. Cuento premiado: “Jugar con fuego” (1993).
  • Seleccionado para antología de cuento La gallina degollada, Del Dock. Antólogo: Vicente Battista. Cuento premiado: “El caso Vicky” (1994).
  • Ganador del Conc °urso 1994 de Fundación Antorchas, rubro Cuento, con el libro El fantasma del Reich. Comité de selección: Mempo Giardinelli, Luis Felipe Noé, Antonio Russo, Ernesto Schoo y Renate Schottelius (1995).
  • Recomendación de edición, Concurso Nacional de Cuentos 1995, Premio Anual Literario Desde la Gente, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Jurado final: I. Blaisten, A. Castillo, G. Gambaro, M. Giardinelli, A. Gorodischer, P. Orgambide y D. Viñas. Cuento premiado: “El regreso” (1995).
  • Mención de Honor en poesía, Concurso “Fundación INCA Seguros, 1995”. Jurado: María Rosa Lojo, Horacio Salas y Mario Sampaolesi. Libro premiado: Cien haiku (1995).
  • Nominado Rubro Colección de Cuentos, finalista del Premio Más Allá 1995/1996, Círculo Argentino de Ciencia-ficción y Fantasía, por El fantasma del Reich (1997).
  • Nominado Rubro Cuento Corto, finalista del Premio Más Allá 1995/1996, Círculo Argentino de Ciencia-ficción y Fantasía, por "Élida volvió para quedarse" (1997).

Otras actividades

  • Coordinador del taller literario de la Universidad de Belgrano.
  • Coordinador de talleres literarios en forma privada.
  • Coordinador del Taller de Cuento Fantástico en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA durante 1996 y 1997.
  • Columnista invitado del programa radial Libros que muerden, de la FM Palermo (miércoles, 22:00, 94.7 mhz).
  • Miembro del equipo de investigación Las Patas de la Mentira.
  • Director de la editorial Libros del Sicomoro.
  • Corresponsal de la revista literaria Mondo Cane (México).
  • Ex secretario de redacción de las revistas La Cosa y Neuromante Inc.
  • Cofundador de la Escuela Literaria del teatro IFT en 1979.
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Marcelo di Marco

POEMAS

1982
      
Casi siempre sí
y especialmente cuando nos asomamos
desde el borde de las sombras
por el más imposible ángulo de tu cama
y nos quedamos viendo con ojos derretidos
                                          cómo
el prudente Odiseo navegaba
con su potente y negra y plateada torpedera
al sol y por espléndidos alcoholes
                                   Viendo abrazados
la voz del coronel Kurtz ya sin tiempo que decía
                                       the horror
                                       the horror
mientras la tarde oscurecía afuera
y se encendían las luces del Gaumont
                                    Viendo cómo
bajo la luna
bandadas de estúpidas gaviotas
le disputaban a una foca de Proteo
las tripas increiblemente rojas se andá a saber
                                               quién
                                                          Viendo que
como un buque de fantasmas
nuestra generación anclaba en cafés de madrugada
nacía a sus penas bebía sus años y se entregaba sin luchar
                                                          Viendo cómo
el muy tetón de Tiresias
negaba sus dones a mi pueblo
haciendo caer MUERTE sin discriminación
                                       Viendo aparecer
Por el viento aviones
de todos colores
                 HARRIER
                 LESTRIGON
                 SEA KING
y demás girocópteros y misiles aire tierra
y nosotros marchando por autopistas resquebrajadas
                                                  Viéndonos
volver por caminos nocturnos de carteles publicitarios
huyéndole al asco
a la forma de los cerdos
                        Viendo caer
sobre la Plaza de la República
una lluvia de pescaditos escurridizos
en tanto que las Hondas Blancas
avanzaban por Corrientes
entre nubes de Gases Urticantes
                                     Viendo multitudes
vivando en Plaza Mayo tenían los ojos
atravesados por banderas banderas banderas
cuando de lo alto caían gritos y bastones
                  bastones
                                     bastones
     bastones
                          caían de lo alto
                                               Viendo
morir por agua a Flebas el fenicio
chapaleaba entre estallidos en el Atlántico Sur
                                               Viendo manos
que enviaban a otras manos troncos
arrugados
absurdamente envueltos en lustrosos ataúdes
embanderados
            Viendo
cuerpos espectrales decapitados sumergidos
en las aguas de la fuente del Congreso
danzaban Ravel Mahler y no sé qué más
                                     Viendo cómo
El Señor Tremendo De Los Puertos
cargaba nuestros cadáveres
Por calles adoquinadas
bailando un aquelarre
en la pendiente de la noche