Charles Bukowski
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| DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS
Charles Bukowski nació en Andernach, Alemania, en 1920 y murió en San Pedro, California, EE.UU. en 1994. Publicó su primer cuento en 1944 y empezó a escribir poesía a la edad de 35 años. Es autor de más de 45 libros, entre los que se encuentran las novelas Post Office (1971), Factotum (1975), Women (1978), Ham on Rye (1982), Hollywood (1989) y Pulp (1994) y los poemarios Run with the hunted (1962), Mockingbird wish me luck (1972), Play the piano drunk / like a percussion instrument / until the fingers begin to bleed a bit (1979), You get so alone at times that it just make sense (1986), Last night on Earth poems (1992), Bone Palace Ballet (1997), What matters most is how well you walk through the fire (1999) y Open all night (2000), además de varios volúmenes de cuentos, cartas y diarios personales. Es uno de los escritores norteamericanos más influyentes de los últimos tiempos y ha sido traducido a más de una docena de idiomas. |
Charles Bukowski |
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| poema navideño para un hombre encarcelado |
hola Bill Abbott: me parece muy valioso que distribuyas mis libros allá en la cárcel, mis poemas y cuentos. si puedo aligerar la carga de algunos de los tipos con mis libros, bárbaro. pero la literatura, sabés, es difícil de asimilar para el hombre ordinario (y para el extraordinario también); a mí no me gusta la mayoría de la poesía, por ejemplo, por eso escribo la mía de la manera que me gustaría leerla. la poesía pareciera que se está volviendo mejor, más humana, la claridad del lenguaje tiene algo que ver con eso (w. c. williams vino y le pidió a todos que aclararan el lenguaje) luego vine yo. pero escribir es una cosa, y la vida otra, pareciera que hemos mejorado la escritura un poquito pero la vida (nuestra y ajena) no pareciera estar mejorando gran cosa. quizás si escribiéramos lo suficientemente bien y viviéramos un poco mejor la vida mejoraría un poquito como para que no dé vergüenza. quizás los artistas no han sido lo suficientemente poderosos, ¿quizás los políticos, los generales, los jueces, los curas, la policía, los cafiolos, los hombres de negocios han sido demasiado fuertes? no me gusta esa idea pero cuando miro a nuestros pálidos y preciosos artistas, actuales y pasados, me parece que es posible que sí. (a la gente no le gusta cuando hablo así. Chinaski, cortala, dicen, no sos tan grandioso. pero carajo, no estoy hablando acerca de ser grandioso.) lo que estoy diciendo es que el arte no ha mejorado la vida como debería, ¿quizás porque ha sido algo demasiado privado? y a pesar del hecho que los viejos poetas y los nuevos poetas y yo hemos tenido todos problemas idénticos o parecidos con: las mujeres el gobierno Dios el amor el odio la indigencia la esclavitud el insomnio la deportación el clima las esposas, y así sucesivamente. ahora me escribís que al hombre de la celda de al lado tuyo no le gusta mi puntuación como pongo las comas (especialmente) y también la manera en que divago para decir algo con precisión. ah, él no se da cuenta de la intención la cual es liberar, humanizar, relajar y aún así hacerla tan real como sea posible a la palabra en la página. la palabra debe ser como la manteca o la palta o el churrasco o los biscochitos calientes, o los anillos de cebolla o cualquier otra cosa que sea realmente necesaria. debería ser casi posible que agarres las palabras y te las comas. (debe de haber algún vivo en alguna parte por allí que dirá si es que lee alguna vez ésto: "¡Chinaski, si quisiera una cena voy y la pido!") como sea un artista puede divagar y aún así mantener la forma esencial. Dostoievski lo hacía. él normalmente contaba 3 o 4 historias marginales mientras contaba la que era central (en sus novelas, claro está). Bach nos enseñó como poner una melodía encima de otra y otra melodía encima de esa y Mahler divagaba más que ninguno que yo conozca y yo encuentro gran significado en su pretendida falta de forma. no dejés que los chicos de la forma y la regla como el tipo de la celda contigua te las pongan encima tuyo. sólo dale un ejemplar de Time o Newsweek y estará feliz. pero no estoy defendiendo mi obra (ni de vos ni de él) estoy defendiendo mi derecho a hacerla de la manera que me hace sentir mejor. siempre pienso que si un escritor se aburre con su obra el lector va a aburrirse también. y no creo en la perfección, creo en mantener los intestinos libres por lo que coincido con los que me critican cuando dicen que lo que escribo es un montón de mierda. estás condenado a 19 años y 1/2 yo vengo escribiendo desde casi 40. seguimos adelante con nuestras cosas. seguimos adelante con nuestras vidas. a veces escribimos mal o a veces vivimos mal. todos tenemos malos días y noches. a ese tipo de la celda al lado de la tuya debería mandarle Las Obras Selectas de Robert Browning para Navidad, eso le daría la forma que él está buscando pero necesito la guita para el hipódromo, Santa Anita abre el 26, así que dale un ejemplar de Newsweek (los muertos no tienen futuro, ni pasado, ni presente, sólo se preocupan por las comas) y ¿puse adecuadamente las comas aquí, Abbott? , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , |

comentarios sobre mi último libro de poesía:
estás mejor que nunca.n
transaste.
una bosta.
mi madre te odia.
sos rico.
sos el mejor escritor de lengua inglesa.
¿puedo ir a verte?
escribo como vos, sólo que mejor.
¿por qué manejás un BMW?
¿por qué no das más recitales?
¿todavía se te para?
¿conocés a Allen Ginsberg?
¿qué pensás de Henry Miller?
¿escribirías un prólogo para mi próximo libro?
te mando una foto de Céline.
te mando el reloj de bolsillo de mi abuelo.
la chaqueta adjunta fue tejida por mi esposa en el estilo bávaro.
¿te emborrachaste con Mickey Rourke?
soy una chica de 19 años y voy a ir a limpiar tu casa.
eres un bastardo apestoso por decirle a la gente que Shakespeare es ilegible.
¿qué pensás de Norman Mailer?
¿por qué le robás a Hemingway?
¿por qué aporreás a Tolstoy?
estoy en cana y en cuanto salga voy a ir a verte.
creo que chupás culos.
salvaste mi puta vida.
¿por qué odiás a las mujeres?
te amo.
leo tus poemas en las fiestas.
¿realmente te pasaron todas esas cosas?
¿por qué bebés?
te vi en el hipódromo pero no quise molestarte.
quisiera renovar nuestra relación.
¿realmente te quedás despierto toda la noche?
puedo beber mucho más que vos.
se lo robaste a Sherwood Anderson.
¿ lo conociste a Ezra?
estoy sola y pienso en vos todas las noches.
¿a quién carajo creés que engañás?
no tengo mucha teta pero sí unas buenas gambas.
fuck you, man.
mi esposa te odia.
¿podrías leer los poemas que te mando y hacer un comentario?
voy a publicar todas las cartas que me mandaste.
pajero hijo de puta, no engañás a nadie
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| extraño |
algunas noches como esta noche parecieran reptar por atrás del cuello de uno y detenerse en la base del cráneo, se quedan allí así de esta manera. probablemente sea un pequeño preludio a la muerte, un pre-calentamiento. lo acepto. entonces la mente se vuelve como una película: observo a Dostoievski en un pequeño cuarto y él está bebiendo un vaso de leche. no es una película larga: él apoya el vaso y se acaba. luego estoy de vuelta aquí. un purificador de aire hace su blando sonido detrás mío. fumo demasiado, todo el cuarto a veces se pone azul por eso mi mujer ha puesto el purificador de aire. ahora la noche ha abandonado la base de mi cráneo. me recuesto en la silla giratoria recojo un destapador con la forma de un caballo. es como que estoy sosteniendo al mundo entero aquí con la forma de un caballo. dejo al mundo, abro un ganchito de papeles y comienzo a limpiar mis uñas. esperar a la muerte puede ser perfectamente apacible. |
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| Capitán Buenvino |
uno pasa de ser un poeta a ser un animador. una vez leí mis cosas en Florida y el profesor de allí me dijo, "te das cuenta de que ahora sos un animador, ¿no?" me empecé a sentir mal por el comentario porque si el público viene a ser animado por vos entonces te volvés de alguna manera sospechoso. y así, otra vez, saliendo de Los Angeles despegamos y el capitán del vuelo se presen- tó como "Capitán Buenvino," y miles de millas después me encontré trans- ferido a un pequeño avión de 2 motores y despegamos y la azafata puso una bebida en mi mano tomó mi dinero y luego aulló, "¡bébalo, estamos aterrizando!" aterrizamos despegamos nuevamente y ella puso otra bebida en mi mano, tomó mi dinero y luego aulló, "¡bébalo, estamos aterrizando!" la 3ra vez ordené 2 bebidas aunque sólo aterrizamos una vez más. di dos lecturas aquella noche en Arkansas y terminé en una casa con alfombras limpias, un bar para servirse, una chimenea y profesores que hablaban sobre presupuestos y becas Fullbright, y en la que las esposas de los profesores se sentaban muy quietas sin hablar. estaban todos esperando a que yo el animador que había volado con el Capitán Buenvino los animara me levantara a la esposa de alguien rompiera las ventanas meara las alfombras los hiciera sentir superiores los hiciera sentir piolas y liberados. ¡si tan sólo le metiese un cigarrillo en el culo al gato! ¡si tan sólo me transase a la alumna voluntariosa que está escribiendo una monografía sobre Chinaski! pero me levanté y me fui a mi dormitorio de poeta cerré la puerta me saqué las ropas fui a la cama y me dormí con lo cual me animé de la mejor manera que cono- cía. |
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| el ángel que empujaba su silla de ruedas |
hace mucho tiempo él editaba una pequeña revista fue en San Francisco durante la era beat durante los experimentos de leer-poesía-con-jazz y lo recuerdo a él porque nunca me devolvió mis manuscritos pese a que le escribí muchas cartas, cartas humildes, cartas sensatas, y, al final, cartas violentas; me dijeron que él saltó de una terraza porque una mujer no lo amaba. no importa. cuando lo vi nuevamente estaba en una silla de ruedas y llevaba una botella de vino en donde meaba; escribía poesía muy delicada que yo, naturalmente, no podía entender; me autografió su libro (el cual me dijo no me iba a gustar) y una vez en una fiesta lo amenacé con trompearlo y yo estaba borracho y él lloró y me dio pena y a cambio golpeé al próximo poeta que pasó con su botella de pis en la cabeza; o sea, nos entendimos, después de todo. él tenía a esta mujer muy flaca e intensa que lo empujaba por todas partes, ella era sus brazos y piernas y quizás por un tiempo su corazón. era casi un lugar común en los recitales de poesía en los que él participaba verla a ella empujarlo rápidamente por el lugar, a veces deteniéndose cerca mío, diciendo, "¡no tengo idea de cómo vamos a subirlo al escenario!" a veces lo lograba. generalmente lo lograba. luego ella comenzó a escribir poesía, no leí casi ninguno de sus poemas, pero, de alguna manera, me alegré por ella. luego se lastimó el cuello mientras hacía yoga y empezó a cobrar seguro por incapacidad, y nuevamente me alegré por ella, todos los poetas querían cobrar seguro por incapacidad era mejor que la inmortalidad. me la encontré un día en el mercado en la panadería, me tomó las manos y temblaba toda y me pregunté si alguna vez habrían tenido relaciones esos dos. bueno, de cualquier manera estaban inspirados y ella me contó que estaba escribiendo poemas y artículos pero más que nada poesía, estaba escribiendo un montón, y esa fue la última vez que la vi hasta que una noche alguien me contó que había hecho una sobredosis y yo dije, no, ella no y me dijeron, sí, ella. un día o dos después en algún momento durante la tarde tuve que ir al correo de Los Feliz para enviar a una revista erótica algunos cuentos chanchos. al volver afuera de una iglesia vi a esas sonrientes criaturas muchísimas sonriendo los hombres con barbas y pelos largos y usando bluejeans y muchas de las mujeres eran rubias con mejillas hundidas y pequeñas sonrisitas, y pensé, ah, una boda, una bella boda a la antigua, y entonces lo vi a él en la vereda en su silla de ruedas trágico pero de alguna manera calmo viéndose aún más gris, un perfil como de halcón amaestrado, y supe que era el funeral de ella, realmente había hecho una sobredosis y él sí que se veía trágico ahí afuera. Tengo sentimientos, sabés. quizás esta noche trate de leer su libro |
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| Beethoven dirigió su última sinfonía completamente sordo |
sus pinturas no serían tan valiosas ahora si no se hubiera cortado la oreja usado ese trapo alrededor de la cabeza y luego matado entre los tallos de maíz. ¿y serían los poemas de ese otro tan famosos si no hubiera desaparecido a los 19, abandonado todo para ir a traficar armas y buscar oro en África sólo para morir de sífilis? ¿qué hay de aquel que fue asesinado en la ruta por fascistas españoles? ¿le dio esto a sus palabras más significado? o tomemos a ese que fue un héroe nacional esas sinfonías-iceberg elevándose cortando ese cielo particular en dos lo tenía todo servido entonces se preocupó por la vejez decidió salvar su cabeza fue a su casa desapareció y no fue visto nunca más. qué extraño comportamiento, ¿alguien no dijo una vez? que el hombre deba ser tan durable como su arte, eso es lo que ellos esperan, ellos pretenden lo imposible: creación y creador siendo lo mismo. este es el truco sucio de todas las épocas. |
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| llegaron a tiempo |
me gusta pensar en escritores como James Joyce Hemingway, Ambrose Bierce, Faulkner, Sherwood Anderson, Jeffers, D. H. Lawrence, A. Huxley, John Fante, Gorki, Turgenev, Dostoievsky, Saroyan, Villon, incluso Sinclair Lewis, y Hamsun, incluso T. S. Elliot y Auden, William Carlos Williams y Stephen Spender y el valiente de Ezra Pound. me enseñaron tantas cosas que mis padres nunca me enseñaron, y también me gusta pensar en Carson McCullers con su Café Triste y Ojo dorado. ella me enseñó muchas cosas que mis padres nunca supieron. me gustaba leer los libros de tapa dura de las bibliotecas en su simple encuadernación de biblioteca azul y verde y marrón y rojo claro me gustaban los viejos bibliotecarios (varones y mujeres) que te miraban seriamente si tosías o te reías muy fuerte, y aún cuando se parecían a mis padres en realidad no había ninguna similitud. ahora ya no leo a estos autores que alguna vez leí con tanto placer, pero es bueno pensar en ellos, y también me gusta mirar las fotografías de Hart Crane y Caresse Crosby en Chantilly, 1929 o las fotos de D. H. Lawrence y Frieda asoleándose en Le Moulin, 1928. Me gusta ver a André Malraux en su traje de aviador con un gatito en el pecho y me gustan las fotos de Artaud en el loquero Picasso en la playa con sus fuertes piernas y su cabeza pelada, y también está D. H. Lawrence ordeñando esa vaca y Aldous en Saltwood Castle, Kent, Agosto de 1963. Me gusta pensar en toda esta gente que me enseñaron tantas cosas que yo nunca había imaginado antes. y me enseñaron bien, muy bien cuando eso era tan necesario me mostraron tantas cosas que nunca creí que fueran posibles. todos esos amigos bien adentro de mi sangre quienes cuando no había ninguna oportunidad me dieron una |
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| más discusión |
Rilke, ella dijo, ¿no adorás a Rilke? no, dije, me aburre, los poetas me aburren, son mierdas, caracoles, pedacitos de polvo en un viento barato. Lorca, dijo, ¿qué te parece Lorca? Lorca era bueno cuando era bueno. Sabía como cantar, pero la única razón por la que te gusta es porque fue asesinado. Shelley, entonces, ¿qué te parece Shelley? ¿no se ahogó en un bote de remos? entonces ¿qué te parecen los amantes? me olvidé sus nombres... los dos franceses, uno asesinó al otro... bárbaro, dije, ahora hablame de Oscar Wilde. un gran hombre, dijo ella. él era inteligente, dije, pero vos crees en todas esas cosas por la razón equivocada. Van Gogh, entonces, dijo ella. ahí vamos, dije, ahí vamos de nuevo ¿qué querés decir? quiero decir que lo que los otros pintores de la época decían era verdad: que era un pintor promedio. ¿cómo lo sabés? lo sé porque pagué $10 para entrar y ver algunas de sus pinturas. vi que era interesante, honorable, pero no grandioso. ¿cómo podés decir, preguntó, todas estas cosas acerca de toda esta gente? querrás decir, ¿por qué no estoy de acuerdo con vos? ¡para ser un hombre que casi se está muriendo de hambre, hablás como si fueras un tremendo sabio! pero, dije, ¿no se murieron de hambre todos tus héroes? pero esto es diferente; no te gusta nada de lo que a mí me gusta. no, dije, simplemente no me gustan de la manera que te gustan. me voy, dijo. podría haberte mentido, dije, como la mayoría lo hace. ¿querés decir que los hombres me mienten? sí, para llegar a lo que crees que es sagrado. ¿querés decir que no es sagrado? no lo sé, pero no te voy a mentir para que funcione. andá a cagar entonces, dijo. buenas noches, dije. ella dio un bruto portazo. me levanté y prendí la radio. había un pianista tocando la misma pieza de Grieg. nada cambió. nada cambia nunca. nada |
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| lo hacés mientras matás moscas |
Bach, dije, tuvo 20 hijos. apostaba a los caballos durante el día. cogía durante la noche y bebía en las mañanas. en el medio escribía música. al menos es lo que le dije cuando ella me preguntó, cuándo es que escribís? |
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| Días como navajas, noches llenas de ratas |
"Dadme más vino, porque la vida es nada". Fernando Pessoa siendo muchacho dividí en partes iguales el tiempo entre los bares y las bibliotecas; cómo me las arreglaba para proveerme de mis otras necesidades es un puzzle; bueno, simplemente no me preocupaba demasiado por eso- si tenía un libro o un trago entonces no pensaba demasiado en otras cosas- los tontos crean su propio paraíso. en los bares, pensaba que era rudo, quebraba cosas, peleaba con otros hombres, etc... en las bibliotecas era otra cosa: estaba callado, iba de sala en sala, no leía tantos libros enteros sino partes de ellos: medicina, geología, literatura y filosofía. Psicología, matemáticas, historia, otras cosas me aburrían. Con la música estaba más interesado en la música y en la vida de los compositores que en los aspectos técnicos... sin embargo, era con los filósofos con los que me sentía en hermandad: Schopenhauer y Nietzsche, incluso aquel viejo díficil-de-leer Kant; encontré que Santayana, bastante popular en aquella época, cojeaba y era aburrido; con Hegel realmente tenías que escarbarlo, sobre todo con una resaca; hay muchos de los que leí de los que me he olvidado, quizás con buena razón, pero recuerdo un tipo que escribió un libro entero en el que probaba que la luna no estaba allí y tan bien lo hizo que después pensaba, está absolutamente en lo cierto, la luna no está allí. ¿cómo cresta va un muchacho dignarse a trabajar 8 horas al día cuando la luna ni siquiera está allí? ¿qué otra cosa estará faltando? y no me gustaba la literatura tanto como los críticos literarios; ellos sí que eran verdaderos aguijones, esos tipos usaban un lenguaje refinado, hermoso a su manera, para llamar a otros críticos, otros escritores, unos huevones. Me subían el ánimo peor eran los filósofos quienes satisfacían esa necesidad que acechaba en alguna parte de mi confuso cráneo: vadeando por sus excesos y su vocabulario cuajado aún me asombraban saltaban hacia mí brincaban con una llameante declaración lúdica que aparecía ser una verdad absoluta o una puta casi absoluta verdad, y esta certeza era la que yo buscaba en una vida diaria que más bien parecía un pedazo de cartón. qué grandes tipos eran esos viejos perros, me ayudaron a atravesar esos días como navajas y noches llenas de ratas; y mujeres regateando como martilleros del infierno. mis hermanos, los filósofos, me hablaban como nadie venido de las calles o alguna otra parte; llenaban un inmenso vacío. Qué buenos muchachos, ah, ¡qué buenos muchachos! sí las bibliotecas ayudaron; en mi otro templo, los bares, era otra cosa, más simplista, el lenguaje y el camino era diferente... días de bibliotecas, noches de bares. las noches eran todas parecidas, hay un tipo sentado cerca, quizás no de mal aspecto, pero a mí no me parece bien, hay una horrible muerte allí -pienso en mi padre, en maestros de escuela, en caras, en las monedas y billetes; en sueños de asesinos de ojos fríos; bueno, de alguna forma este tipo y yo llegamos a cruzar miradas una furia lentamente comienza a acumularse: somos enemigos, gato y perro, cura y ateo, fuego y agua; la tensión crece, bloque sobre bloque apilado, esperando el choque; nuestras manos se abren y cierran, cada uno bebe, ahora, finalmente con un propósito: su cara se torna hacia mí: "¿alguna huevá te molesta?" "sí. tú" "¿querís algo p'arreglarla?" "seguro." terminamos nuestros tragos, no paramos, nos movemos hacia el fondo del bar, afuera en el callejón; nos damos vuelta, mirándonos cara a cara. le digo, "no hay más que aire entre nosotros. ¿algo para cerrar el hueco?" él se precipita hacia mí y de alguna forma es una parte de una parte de la parte. |
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| Un día extraño |
era uno de esos calurosos y agobiantes días en Hollywood Park y una inmensa multitud, una cansadora, grosera, tonta multitud. gané en la última carrera y me quedé a recoger el premio y cuando me subí al auto había una inmensa congestión de autos intentando salir de allí. entonces, me saqué los zapatos, me senté y esperé, prendí la radio, con suerte encontré música clásica, encontré un poco de whisky en la guantera, lo destapé y tome un trago. dejaré que todos salgan pensé, después me voy. encontré tres cuartos de un cigarro, lo prendí, tomé otro trago de whisky. escuchaba la música, fumaba, tomaba del whisky y veía a los perdedores salir. incluso había por allí un juguetito de mierda a unas 100 yardas al este. entonces aquello terminó. decidí terminarme el poco de trago. eso hice, me estiré en el asiento. no sé cuánto tiempo dormí pero al despertar estaba oscuro y el estacionamiento estaba vacío. decidí no ponerme los zapatos, encendí el auto y salí de allí... al volver a mi lugar pude escuchar que el teléfono sonaba mientras metía la llave en la puerta y la abría, el teléfono seguía sonando. caminé, levanté el teléfono. "¿aló?" "hijo de puta ¿dónde has estado?" "en el hipódromo" "¿en el hipódromo? ¡son las 12 y media de la noche! ¡he estado llamándote desde las 7 de la tarde!" "recién acabo de llegar del hipódromo". "¿tienes una mujer por allá?" "no" "¡no te creo!" y ella colgó. caminé hacia el refrigerador, saqué una cerveza, fui al baño, dejé el agua corriendo en la tina. terminé la cerveza, saqué otra, la destapé y me metí a la tina. el teléfono sonó de nuevo. salí de la tina con mi cerveza y dejando todo mojado caminé hacia el teléfono, lo levanté. "¿aló?" "¡hijo de puta, todavía no te creo!" y me colgó. caminé de vuelta a la tina con mi cerveza, dejando otra estela de agua. en cuanto logré meterme a la tina el teléfono sonó otra vez. lo dejé sonar, contando las veces que lo hacía: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, .... ella colgó. entonces, unos 3 ó 4 minutos pasaron el teléfono sonó de nuevo. conté las veces: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9,... entonces hubo silencio. en eso me acordé que había dejado mis zapatos en el auto. no importaba, sólo que tenía un par. no era probable, sin embargo, que alguien quisiera alguna vez robar ese auto. me salí de la tina para buscar otra cerveza, dejando otra estela tras de mí. era el final de un largo largo día. |
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Los poemas corresponden al libro "La Muerte se está fumando mis cigarros", con traducción de Yanko González y Pedro Araya, en Ediciones Bajo el Volcán, Santiago, Chile, 1996.
La inclusión de los poemas de Charles Bukowski en Poéticas es una atención de |